Buscar

Lk Movimiento inteligente

La técnica que cambió mi vida


Durante el verano de 2015 casi no podía caminar debido a una lesión en la cadera que arrastro desde hace muchos años, esto me generaba mucha rabia y frustración, había probado de todo tipo de técnicas, hasta que desesperada encontré a Lea Kaufman y su método LK Movimiento inteligente, basado en el método Feldenkrais. Practiqué todos los días hasta que, sin ser muy consciente cómo, me encontré bajando las escaleras dando saltos. Más de 500 horas de formación y un título de maestra postgraduada después, puedo decir que la lesión sigue ahí, el dolor también, pero la relación con el ha cambiado y es en menor grado. Mi cuerpo está más suelto, más vivo y ligero y estoy más conectada conmigo.


¿Qué significa movernos inteligentemente?

Pues tan sencillo como usar el cuerpo y su movimiento de la manera más sana, eficiente y coherente. La cuestión es que el movimiento es el lenguaje del cerebro, en él se organiza la información sobre los movimientos, de tal manera que cuando aprendemos a movernos de una manera, generamos una imagen interna de cómo nos movemos y accionamos en el mundo, aprendemos a tener una postura, a sentarnos o caminar de una determinada forma, usando en exceso una partes y dejando de lado otras. Esto genera tensión, dolor y falta de libertad y flexibilidad.


Desde la infancia aprendemos a encorvarnos, sacar pecho, elevar hombros, o dejar la pelvis rígida porque dependemos tanto de nuestra figuras de apego que debemos cumplir con lo que se quiere o se espera de nosotros, de otro modo, perdemos el afecto o la aprobación.



Movimiento consciente

En una sesión de LKMI, nos movemos de manera consciente, la mayoría de las clases se hacen sobre una colchoneta observando con atención cómo haces tus movimientos, percibiendo tus sensaciones y atendiendo al momento presente, porque para aprender a moverte de una manera diferente, primero necesitas ser consciente de cómo haces lo que haces y poco a poco ir viendo que tienes otras posibilidades para emplearte a ti misma. ¡Cuantas veces tensamos los hombros o apretamos la mandíbula innecesariamente!.


El proceso organizador


Imagina tu cuerpo como un sistema de engranajes flexible, basta con que uno de ellos cambie su funcionamiento para que el resto se acomode.


En todo movimiento hay cuatro componentes:


· Sensación: que incluye los cinco sentidos, la sensación del movimiento (kinestesia), el dolor, el paso del tiempo, espacio y ritmo.

· Sentimiento: consciente e inconsciente en las que se incluyen los sentimientos respecto a uno mismo.

· Pensamiento: abarca todas las funciones del intelecto

· Movimiento: incluidos todos los cambios temporales y espaciales de las configuraciones del cuerpo y sus partes.


En la interacción de esos componentes se da constantemente un proceso organizador ya que el movimiento es continuo, incluso cuando aparentemente no haces nada, el simple hecho de respirar hace que tus costillas se expandan y contraigan y que tu diafragma se mueva. Así que primero observas cómo te organizas y te mueves y luego tu cerebro aprende a hacer nuevas conexiones neuronales y tu organización cambia para funcionar de una manera más sana para ti.


Principios básicos

En las clases usamos siempre algunos principios básicos que tenemos en cuenta durante la práctica.


• Ve lento y suave para hacer movimientos conscientes

Actitud amorosa hacia ti, hagas lo que hagas, quiérete

• Haz movimientos pequeños, poco a poco estos se van ampliando

Atiende a los detalles y a las pequeñas diferencias, para generar nuevos caminos neuronales y que tu autoimagen se expanda

• Haz pausas para poder observar los cambios

No hagas esfuerzos. Aplica sólo la fuerza precisa

Si aparece alguna molestia. Detén el movimiento

Reversibilidad, si haces un gesto y sobrepasas tus posibilidades deja de ser reversible y, por tanto, sano para ti.

• Haz los movimientos de manera que te sientas muy bien al hacerlos

Escúchate, obsérvate y siéntete

Sigue tus sensaciones y tu ritmo

Comete errores, dándote el permiso de abandonar la idea de hacerlo perfecto, si sigues el resto de principios, no te harás daño.

¡¡DISFRUTA!!



Prueba 2 miniclases en audio para hacer sentada/o en una silla