top of page
Buscar

EL NIÑO/A INTERIOR

Dentro de todos nosotros habita un niño interno, una parte que aún no ha crecido y que tiene luces y sombras, uno que habita en la alegría, la creatividad, la imaginación y el contacto con la espontaneidad, y otro que lo hace en el miedo, la angustia, el abandono y soledad.


¿Quién es el niño interior?


Es la estructura psicológica más vulnerable que se forma a partir de las experiencias, tanto positivas como negativas que tuvimos en los primeros años de infancia. Son cada vez más las corrientes que aseguran que el modo en el que nuestra madre vivió su embarazo, tiene un impacto en el bebé que se estaba gestando, dado que las emociones vividas por la madre o las que suceden en el ambiente familiar que rodea al feto, quedan guardadas en las células.


Después del parto, hasta los primeros seis meses de vida, el bebé deja de estar unido a la madre en un todo para pasar a ser individual que ha de esperar a que sus necesidades sean entendidas y satisfechas por otro ser, y empieza la sensación de que por si mismo no puede solucionar aquello que le está sucediendo, generando una memoria inconsciente ante la angustia de sentir soledad o falta de amor.


A partir de ahí, en esa interacción del bebé con el mundo, desarrollamos una serie de conductas que nos permiten evitar cualquier emoción que nos contacte con el vacío, la soledad, el abandono para obtener amor, reconocimiento y respeto de las figuras de apego. Con el tiempo, si vivimos una experiencia negativa y sabemos solucionarla, viviendo la emoció